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    May 20

    El País Sin Punta

    Juanito Pierdedía era un gran viajero. Viaja que te viaja, llegó una vez a un pueblo en que las esquinas de las casas eran redondas y los techos no terminaban en punta, sino en una suave curva. A lo largo de la calle corría un seto de rosas, y a Juanito se le ocurrió poner-se una en el ojal. Mientras cortaba la rosa estaba muy atento para no pincharse con las espinas, pero enseguida se dio cuenta de que las espinas no pinchaban; no tenían punta y parecían de goma, y hacían cosquillas en la mano.

    -Vaya, vaya -dijo Juanito en voz alta.

    De detrás del seto apareció sonriente un guardia municipal.

    -¿No sabe que está prohibido cortar rosas?
    - Lo siento, no había pensado en ello.
    - Entonces pagará sólo media multa - dijo el guardia, que con aquella sonrisa bien habría podido ser el hombrecillo de mantequilla que condujo a Pinocho al País de los Tontos.

    Juanito observó que el guardia escribía la multa con un lápiz sin punta, y le dijo sin querer:
    - Disculpe, ¿me deja ver su espada?
    -¡Cómo no! -dijo el guardia.
    Y, naturalmente, tampoco la espada tenía punta.
    -¿Pero qué clase de país es éste? - preguntó Juanito.
    - Es el País sin punta - respondió el guardia, con tanta amabilidad que sus palabras deberían escribirse todas en letra mayúscula.
    - ¿Y cómo hacen los clavos?
    - Los suprimimos hace tiempo; sólo utilizamos goma de pegar. Y ahora, por favor, déme dos bofetadas. Juanito abrió la boca asombrado, como si hubiera tenido que tragarse un pastel entero.
    - Por favor, no quiero terminar en la cárcel por ultraje a la autoridad. Si acaso, las dos bofetadas tendría que recibirlas yo, no darlas.
    - Pero aquí se hace de esta manera - le explicó amablemente el guardia-. Por una multa entera, cuatro bofetadas, por media multa, sólo dos.
    -¿Al guardia?
    - Al guardia. - Pero esto no es justo; es terrible.
    - Claro que no es justo, claro que es terrible - dijo el guardia -. Es algo tan odioso que la gente, para no verse obligada a abofetear a unos pobrecillos inocentes, se mira muy mucho antes de hacer algo contra la ley. Vamos, déme las dos bofetadas, y otra vez vaya con más cuidado.
    - Pero yo no le quiero dar ni siquiera un soplido en la mejilla; en lugar de las bofetadas le haré una caricia. - Siendo así - concluyó el guardia-, tendré que acompañarle hasta la frontera.

    Y Juanito, humilladísimo fue obligado a abandonar el País sin punta. Pero todavía hoy sueña con poder regresar allí algún día, para vivir del modo más cortés, en una bonita casa con un techo sin punta.

     

    February 08

    Que Te Impide Volar?

    U

     

     

     

     

      n rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones,
    y los entregó al maestro de cetrería
    para que los entrenara.

    Pasando unos meses,
    el maestro le informó al rey
    que uno de los halcones estaba perfectamente
    pero que al otro no sabía que le sucedía,
    no se había movido de la rama
    donde lo dejó desde el día que llegó.


    El rey mandó llamar a curanderos y sanadores
    para que vieran al halcón,
    pero nadie pudo hacer volar el ave.
    Encargó entonces la misión a miembros de la corte,
    pero nada sucedió.


    Al día siguiente por la ventana,
    el monarca pudo observar,
    que el
    ave aún continuaba inmóvil.

    Entonces decidió comunicar a su pueblo
    que ofrecería una recompensa,
    a la persona que hiciera volar al halcón.

    A la mañana siguiente,
    vio al halcón volando ágilmente por los jardines.


    El rey le dijo a su corte, traedme al autor de ese milagro.

    Su corte rápidamente le presento a un campesino.

    El rey le preguntó:
    ¿Tú hiciste volar al halcón?,
    ¿Cómo lo hiciste?, ¿Eres mago?

    Intimidado el campesino le dijo al rey:
    Fácil mi rey, sólo corté la rama, y el halcón voló,
    se dio cuenta que tenía alas y se fue a volar...
     

    Tenemos sueños, queremos resultados,
    buscamos oportunidades,
    pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgo,
    no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles.

    Nos conformamos con lo que tenemos,
    creemos que es lo único y posible, y aprendemos a vivir
    desde la resignación.
     

    No puedes descubrir nuevos mares...
    a menos que tengas el coraje para volar. 

    Pero nadie vendrá a rescatarte, nadie cortará tu rama.
    Tú eres el mago…
     
     
     
    Y a ti, que te impide volar…?

    December 08

    Noche

    Si… Déjame sólo…
    aunque me duela apártate de mi camino.
    Sale ya la Luna llena…
    No llores, no podrás ayudarme.
    Tus rezos nada conseguirán,
    no eres más que presa fácil,
    es imposible volver a atrás,
    y mi inconsciencia sólo espera que se ponga el Sol…
    Mañana Dios dirá!
    Pero hoy he perdido la razón,
    encontré otra diversión,
    no podrás pedir perdón,
    hoy tan sólo mando yo.
    Cuando todo esté oscuro,
    cuando todo esté tranquilo…
    Esperaré que caiga la noche,
    no estará nadie conmigo…
    Ven tesoro, no tengas miedo,
    conmigo nada te va a pasar,
    tan sólo acariciaré tu cuello,
    después de nada te enterarás…
    Tu noche de amor ya ha comenzado…
    Terminará…?
    Mañana Dios dirá…!

    December 07

    Recuerdos

    Ella paseaba con la mirada fija en la nada sobre una calle mojada por la lluvia.
    Acababa de perder un trozo de su vida y solo podía sentir ese hueco vacío que una madre deja cuando se marcha.
    Solitaria y triste como un ángel negro vagaba sin rumbo fijo,
    sólo quería pensar, recordar…
    Con el paso de algún tiempo encontró una mano amiga que poco a poco le ayudó a levantar,
    creándole una nueva ilusión, evidentemente no llenaba el hueco que dejó su madre pero
    es como si esa inmensa soledad dejara de ser tan inmensa por unos instantes…
    Porque eso fue lo que duró unos instantes….
    Poco a poco las miradas se fueron transformando en complicidad,
    el cariño en amor y la amistad en algo más…
    Lo más triste de la historia es que ella sabía que no podía,  que no debía,
    sabía que era un amor imposible, que él tan solo le tenía cariño,
    pero sus sentimientos eran tan fuertes y profundos
    que aún sabiendo que iba a perder
    decidió apostar, por si acaso…
    como solía decir, nunca se sabe que pasará mañana…
    El mañana llegó y con ello el fin de aquella extraña amistad…
    Otra vez las calles se tornaron frías y comenzaron a tener más recuerdos,
    el sentimiento de soledad volvió a ocupar su puesto
    y ella volvió a doblarse un poco más,
    como una vieja catedral gótica a la que después de tantos cambios
    las fuerzas le flaquean, sus robustas columnas empiezan a no
    poder soportar el peso y poco a poco se empiezan a arquear de dolor…
    Pasó un tiempo y aunque el dolor no desapareció aprendió a vivir con el,
    las curvaturas volvieron a cobrar rigidez,
    las cicatrices se cerraron y aunque siempre queda la marca
    solo escuecen si las miras…
    Alguna que otra vez le ha vuelto a ver,
    sabe que es feliz, que esta bien,
    y aunque recuerda aquel sueño con nostalgia,
    por vele sonreír, prefiere ella perder…
    October 15

    Busco Trabajo

    Entra un perro a una oficina con un periódico en la boca. Cuando intentan sacarlo, pone el periódico en el suelo y señala con una pata un anuncio que dice:

    Solicitamos empleado que sepa escribir a máquina, conozca el lenguaje Visual Basic, y hable varios idiomas. Igualdad de oportunidades: no importa raza, edad o sexo.

    Entendiendo que el perro viene a buscar trabajo, lo llevan con el jefe de personal. Éste le dice:

    - Esto... ¿Sabes? Nosotros teníamos en mente a alguien distinto...
    - ¡Guau! -Dice el perro, señalando con su pata la parte del anuncio que dice 'Igualdad de oportunidades'.
    - Bueno, pero es que el aspirante debe saber escribir a máquina...

    El perro se dirige al escritorio en el que está la computadora, se sube a una silla, y empieza a teclear con las patas. En pocos minutos sale de la impresora una carta de negocios perfectamente redactada, y sin una sola falta de ortografía.

    - Está bien, pero es necesario que el aspirante conozca Visual Basic -dice el jefe de personal-.

    El perro pone una pata sobre el mouse, utilizando la otra para teclear, y en pocos minutos termina una base de datos perfectamente estructurada, y sin un solo error.

    El jefe de personal, desesperado, le dice al perro:

    - Es que sucede que el aspirante debe hablar varios idiomas....

    El perro se acerca al jefe de personal, y le dice:

    - Miau...

    May 18

    Los Tres Leones

    En la selva vivían tres leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión:

    Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero hay una gran duda en la selva: existen tres leones y los tres son muy fuertes.

    ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia?
    ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?

    Los leones supieron de la reunión y comentaron entre si: Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes. Luchar entre nosotros no queremos ya que somos muy amigos. Necesitamos saber cual será el elegido, pero, ¿Cómo descubrir?

    Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, llegaron a una decisión y se la comunicaron a los tres leones:

    Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que Uds. tres van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey. La Montaña Difícil era la mas alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir la gran escalada.

    El primer león intentó escalar y no pudo llegar.

    El segundo empezó con todas ganas, pero, también fue derrotado.

    El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.

    Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey? En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra:

    ¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa. ¿Cómo? Preguntaron todos.

    Es simple, dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaña.

    El primer león dijo: ¡Montaña, me has vencido!

    El segundo león dijo: ¡Montaña, me has vencido!

    El tercer león dijo: ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.

    La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, es mas grande que su problema:
    él es el rey de si mismo, está preparado para ser rey de los demás. Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado El Rey de los animales.

    Moraleja:
    No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o problemas que tengas. Tus problemas, por lo menos en la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú. Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos.

    Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia. La Montaña de las Dificultades tiene un tamaño fijo, limitado.

    ¡TU TODAVIA ESTAS CRECIENDO!

    February 05

    Jornada Laboral

    El despertador digital sonó puntualmente a las siete y media. El “bip bip” se extendió unos segundos por el dormitorio, tiempo suficiente para que su mujer se removiera inquieta hasta que el extendió el brazo para enmudecer el aparato. Entonces ella se acurrucó en la tenue sábana y siguió durmiendo.

    La ducha fría terminó de despertarle y, ya en el vestidor, eligió un traje azulado de verano, una camisa de seda de color verde muy claro, una corbata de dibujos azules y amarillos, y unos zapatos castaños, a juego con el cinturón.

    Por un momento, mientras pulsaba el control remoto de apertura de la puerta del chalé, y ponía en marcha el automóvil de gran cilindrada, cuyo suave ronroneo parecía la caricia de un animal salvaje que apaciguara su furia, llegó a sentir esa satisfacción que experimentaba cada nuevo día, como si todo lo que le rodeaba –la urbanización, su chalé, el cielo, incluso su propio automóvil- formaran parte de un conjunto perfectamente armónico.

    Condujo despacio hasta la ciudad y aparcó el automóvil en un garaje de las afueras. Luego, después de comprar un par de periódicos, tomó un autobús que le llevó hasta uno de los parques céntricos, y una vez allí, eligió un banco que recibía los primeros rayos del sol de la mañana y se dedicó a leer las páginas de economía.

    Deambuló por los grandes almacenes sin comprar nada, desayunó un para de veces en dos cafeterías distintas y, hacia el medio día llamó a su casa para decir que tenía un almuerzo de trabajo.

    Comió solo en un restaurante modesto, donde su corte de traje llamó la atención del camarero que parecía atenderle con más deferencia que al resto de los clientes, y después de almorzar se metió en un cine de sesión continua.

    Al anochecer, cuando la obediente puerta del chalé volvió a abrirse, y las ruedas del lujoso automóvil apisonaban la grava del sendero entre los setos de arizónicas, se dijo que debía hablar con ella, que no podía ocultarle por mas tiempo la verdad, ocultarle que ya no era el importante director general que ella creía, que se había quedado sin trabajo.

    Pero, acobardado, tras la cena y la velada frente al televisor, volvió a poner el despertador a las siete y media, como todos los días…

     

    ¿Merece la pena ocultar una verdad por miedo?

    ¿No es esa peor condena que las consecuencias que se puedan tener por decir la verdad?

    January 05

    Historia Del Que Esperó Siete Años

     

    Jorge Allen, el poeta, amaba a una joven de los barrios hostiles.

    Una noche de junio, la chica decidió abandonarlo.

     

    -No te quiero más- le dijo.

    Allen cometió entonces los peores pecados de su vida; suplicó,
    se humilló, escribió versos horrorosos y lloró en los rincones.

    La joven se mantuvo firme,

    y rubricó la maniobra enamorándose
    de un deportista musculoso.

    El poeta, pasado el tiempo, recobró la dignidad

    y empleó su tiempo

    en amar sin esperanzas

    y en recordar el pasado.

    Se hizo cada vez más sabio

    y bondadoso.
    Muchas veces soñó con

    el regreso de la muchacha,
    aunque tuvo el buen tino

    de no esperar que tal

    sueño se cumpliera.

    Más tarde supo que jamás

    habría en su vida algo mejor
    que aquel amor imposible.

    Sin embargo, una noche de verano,

    siete años y siete meses

    después de su pronunciamiento,

    de nuevo la joven apareció.

    Las lágrimas le corrían por las mejillas cuando le confesó al poeta:

     

    -Otra vez te quiero-.

    Allen nunca pudo contar con claridad lo que sintió en aquellas horas.

    El caso es que volvió a su casa vacío y desengañado.

    Quiso llorar y no pudo.

     

    Nunca más volvió a ver a aquella joven y lo que es peor,
    nunca más volvió a pensar en ella ni a soñar su regreso.

    ¿Por qué?-le preguntaron una vez.

     

    -Porque aquella joven no merecía ni una sola de mis lágrimas.

     

    (Nadie merece tus lágrimas y quien se las merezca evitará hacerte llorar…)

    January 03

    Fragmento de El Principito

    Yo me pregunto -dijo- si las estrellas están encendidas para que cada cual pueda un día encontrar la suya...

    La gente tiene estrellas
    que no son las mismas.

    Para los que viajan, las estrellas son guías,
    para otros sólo son pequeñas lucecitas.

    Para los sabios las estrellas son problemas.
    Para mí, hombre de negocios, eran oro.

    Pero todas esas estrellas se callan.

    Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido...

    Cuando por las noches mires al cielo,
    al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen.

    ¡Tú sólo tendrás estrellas que saben reír!


    Cuando te hayas consolado (siempre se consuela uno) estarás contento de haberme conocido.

    Serás mi amigo y tendrás ganas de reír conmigo.

    Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer
    y tus amigos quedarán asombrados de verte reír mirando al cielo.

    Tú les explicarás:

    -Las estrellas me hacen reír siempre-.

    Ellos te creerán loco.
    Y yo te habré jugado una mala pasada...

    Será como si en vez de estrellas
    te hubiese dado multitud de cascabelitos que saben reír...

    ...Y me gusta por la noche escuchar a las estrellas que suenan como quinientos millones de cascabeles...

    -El Principito-
    Antoine de Saint-Exupéry

    November 08

    Fragmento De "El Principito"

    ENTONCES apareció el zorro:

    -¡Buenos días! -dijo el zorro.

    -¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vío nada.

    -Estoy aquí, bajo el manzano -díjo la voz.

    -¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
    -Soy un zorro -dijo el zorro.
    -Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
    -No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
    -¡Ah, perdón! -dijo el principito.

    Pero después de una breve reflexión, añadió:
    -¿Qué significa "domesticar"?
    -Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
    -Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
    -Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
    -No -díjo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
    -Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... "
    -¿Crear lazos?
    -Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...

    -Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
    -Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
    -¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.

    El zorro pareció intrigado:
    -¿En otro planeta?
    -Sí.
    -¿Hay cazadores en ese planeta?
    -No.
    -¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
    -No.
    -Nada es perfecto -suspiró el zorro.

    Y después volviendo a su idea:
    -Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sól. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
    El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
    -Por favor... domestícame -le dijo.
    -Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.

    -Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no fienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, Ios hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
    -¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito.
    -Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio ún poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...

    El principito volvió al día siguiente.

    -Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejempló, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la feliçidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunça sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

    -¿Qué es un rito? -inquirió el principito.

    -Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

    De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando eI día de la partida:

    -¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.

    -Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...

    -Ciertamente -dijo el zorro.

    - Y vas a llorar!, -dijo él principito.

    -¡Seguro!

    -No ganas nada.

    -Gano -dijo el zorro- he ganado a causa del color del trigo.

    October 22

    Ahuyentar A Los Fantasmas

    Durante años Hitoshi intentó - inútilmente - despertar el amor de aquella a quien consideraba ser la mujer de su vida. Pero el destino es irónico: el
    mismo día que ella lo aceptó como futuro marido, también descubrió que tenía una enfermedad incurable y le quedaba poco tiempo de vida.

    Seis meses después, ya a punto de morir, ella le pidió:

    - Quiero que me prometas una cosa: que jamás te volverás a enamorar. Si lo haces, volveré  todas las noches para espantarte.

    Y cerró los ojos para siempre. Durante muchos meses, Hitoshi evitó aproximarse a otras mujeres, pero el destino continuó irónico, y él desucbrió un nuevo amor. Cuando se preparaba para casarse, el fantasma de su ex amada cumplió su promesa y apareció.

    - Me estás traicionando - le dijo.

    - Durante años te entregué mi corazón y tú no me correspondías -respondió Hitoshi - ¿No crees que merezco una segunda oportunidad de ser feliz?.
    Pero el fantasma de la ex amada no quiso saber disculpas, y todas las noches venía para asustarlo. Contaba con todo detalle lo que había sucedido durante el día, las palabras de amor que él había dicho a su novia, los besos y abrazos que se habían intercambiado.

    Hitoshi ya no podía dormir, así que fué a buscar al maestro zen Bashó.

    - Es un fantasma muy listo - comentó Bashó.

    - ¡Ella sabe todo, hasta los menores detalles! Y ya está acabando con mi noviazgo, porque no consigo dormir y en los momentos de intimidad con mi amada me siento muy inhibido.

    - Vamos a alejar este fantasma - garantizó Bashó.

    Aquella noche cuando el fantasma retornó, Hitoshi lo abordó antes de que dijera la primera frase.

    - Eres un fantasma tan sabio, que haremos un trato. Como me vigilas todo el tiempo, te voy a preguntar algo que hice hoy: si aciertas abandono a mi novia y nunca más tendré mujer. Si te equivocas, has de prometer que no volverás a aparecer, so pena de ser condenado por los dioses a vagar para siempre en la oscuridad.

    - De acuerdo - respondió el fantasma, confiada.

    - Esta tarde estaba en el almacén y en un determinado momento cogí un puñado de granos de trigo de dentro de un saco.

    - Sí, lo ví - dijo el fantasma.

    - La pregunta es la siguiente: ¿cuántos granos de trigo tenía en mi mano?.

    El fantasma en ese instante comprendió que no conseguiría jamás responder la pregunta. Y para evitar ser perseguido por los dioses en la oscuridad eterna, decidió desaparecer para siempre.

    Dos días después Hitoshi fue hasta la casa del maestro zen.

    - Vine a darle las gracias.

    - Aprovecha para aprender las lecciones que hacen parte de esta experiencia - respondió Bashó.

    "En primer lugar, aquel espíritu volvía siempre porque tenías miedo. Si quieres alejar una maldición, no le des la menor importancia."

    "Segundo: el fantasma sacaba provecho de tu sensación de culpa: cuando nos sentimos culpables, siempre deseamos - inconscientemente - el castigo."

    "Y, finalmente: nadie que realmente te amara te obligaría a hacer ese tipo de promesa. Si quieres entender el amor, aprende la libertad."

     

    (Paulo Coelho)

    October 19

    El Perro Y El Lobo

     

    Un lobo flaco y hambriento, encontró por casualidad a un perro bien nutrido. 
    Después de detenerse para saludarse, pregunto el lobo:
    - ¿De dónde vienes que estás tan lúcido?
    ¿Qué comes para estar de tan buen ánimo? 
    Yo, que soy más fuerte, me muero de hambre.
    - La misma suerte que yo tendrías -respondió el perro- 
    si quisieras prestar a mi amo los mismos servicios que yo le presto.
    - ¿Qué servicios son estos? - pregunto el lobo.
    - Guardar su puerta y defender de noche su casa contra los ladrones.
    - Bien! estoy dispuesto; ahora sufro las lluvias y las nieves en los bosques arrastrando una vida miserable. Cuanto más fácil me sería vivir bajo techo y saciarme tranquilo con abundante comida!
    - Pues bien, -dijo el perro- ven conmigo.
    Mientras caminaban, vio el lobo el cuello pelado del perro por causa de la cadena.
    - Dime, amigo - le dijo- ¿De dónde viene eso?
    - No es nada.
    - Dímelo, te lo suplico.
    - Como les parezco demasiado inquieto -repuso el perro- me atan de día para que duerma cuando hay luz y vigile cuando llega la noche. Al caer el crepúsculo ando errante por donde me parece. Me traen el pan sin que yo lo pida; el amo me da los huesos de su propia mesa; los criados me dan los restos y las salsas que ya nadie quiere.
    De modo que, sin trabajo, se llena mi barriga.
    - Pero si deseas salir y marcharte donde quieras, ¿te lo permiten?
    - No, eso no - dijo el perro.
    - Pues entonces - contesto el lobo- goza tú de esos bienes,
    oh! perro; porque yo no quisiera ser rey a condición de no ser libre.

    La libertad es uno de los más preciados derechos que poseemos, no dejemos que por mucho que nos quieran o nos faciliten las cosas alguien nos la quite...


    El Paquete De Galletas

     

    A una estación de trenes llega una tarde, una señora muy elegante.

    En la ventanilla le informan que el tren está retrasado y que tardará aproximadamente una hora en llegar a la estación.
    Un poco fastidiada, la señora va al puesto de diarios y compra una revista, luego pasa al kiosco y compra un paquete de galletas y una lata de gaseosa.
    Preparada para la forzosa espera, se sienta en uno de los largos bancos del andén. Mientras hojea la revista, un joven se sienta a su lado y comienza a leer un diario. Imprevistamente la señora ve, por el rabillo del ojo, cómo el muchacho, sin decir una palabra, estira la mano, agarra el paquete de galletas, lo abre y después de sacar una comienza a comérsela despreocupadamente.
    La mujer está indignada. No está dispuesta a ser grosera, pero tampoco a hacer de cuenta que nada ha pasado; así que, con gesto ampuloso, toma el paquete y saca una galleta que exhibe frente al joven y se la come mirándolo fijamente.
    Por toda respuesta, el joven sonríe... y toma otra galleta.
    La señora gime un poco, toma una nueva galleta y, con ostensibles señales de fastidio, se la come sosteniendo otra vez la mirada en el muchacho.
    El diálogo de miradas y sonrisas continúa entre galleta y galleta. La señora cada vez más irritada, el muchacho cada vez más  divertido.
    Finalmente, la señora se da cuenta de que en el paquete queda sólo la última galleta. " No podrá ser tan caradura", piensa, y se queda como congelada mirando alternativamente al joven y a las galletas.
    Con calma, el muchacho alarga la mano, toma la última galleta y, con mucha suavidad, la corta exactamente por la mitad. Con su sonrisa más amorosa le ofrece media a la señora.
    - Gracias! - dice la mujer tomando con rudeza la media galleta.
    - De nada - contesta el joven sonriendo angelical mientras come su mitad.
    El tren llega.
    Furiosa, la señora se levanta con sus cosas y sube al tren. Al arrancar, desde el vagón ve al muchacho todavía sentado en el banco del andén y piensa:
    "Insolente".
    Siente la boca reseca de ira. Abre la cartera para sacar la lata de gaseosa y se sorprende al encontrar, cerrado, su paquete de galletas... !Intacto!.

    Las cosas que creemos nuestras no siempre lo son....

    October 15

    El Regalo

     

    Se trata de dos hermosos jóvenes que se hicieron novios cuando ella tenía trece y él dieciocho. Vivían en un pueblecito de leñadores situado al lado de una montaña. Él era alto, esbelto y musculoso, dado que había aprendido a ser leñador desde la infancia. Ella era morena, de pelo muy largo, tanto que le llegaba hasta la cintura; tenía los ojos color miel, hermosos y maravillosos…
    La historia cuenta que habían emparejado con la complicidad de todo el pueblo. Hasta que un día, cuando ella tuvo dieciocho y él veintitrés, el pueblo entero se puso de acuerdo para ayudar a que ambos se casaran.
    Les regalaron una cabaña, con una parcela de árboles para que él pudiera trabajar como leñador. Después de casarse se fueron a vivir allí para la alegría de todos, de ellos, de su familia y del pueblo, que tanto había ayudado en esa relación.
    Y vivieron allí durante todos los días de un invierno, un verano, una primavera y un otoño, disfrutando mucho de estar juntos. Cuando el día del primer aniversario se acercaba, ella sintió que debía hacer algo para demostrarle a él su profundo amor. Pensó hacerle un regalo que significara esto. Un hacha nueva relacionaría todo con el trabajo; una bufanda tejida tampoco la convencía, pues ya le había tejido bufandas en otras ocasiones; una comida no era suficiente agasajo...
    Decidió bajar al pueblo para ver qué podía encontrar allí y empezó a caminar por las calles. Sin embargo, por mucho que caminara no encontraba nada que fuera tan importante y que ella pudiera comprar con las monedas que, semanas antes, había ido guardando de las vueltas de las compras pensando que se acercaba la fecha del aniversario.
    Al pasar por una joyería, la única del pueblo, vio una hermosa cadena de oro expuesta en la vidriera. Entonces recordó que había un solo objeto material que él adoraba verdaderamente, que él consideraba valioso. Se trataba de un reloj de oro que su abuelo le había regalado antes de morir. Desde crío, él guardaba ese reloj en un estuche de gamuza, que dejaba siempre al lado de su cama. Todas las noches abría el cajón de la mesita de noche, sacaba del sobre de gamuza aquel reloj, lo limpiaba, le daba un poquito de cuerda, se quedaba escuchándolo hasta que la cuerda se terminaba, lo volvía a limpiar, lo acariciaba un rato y lo guardaba nuevamente en el estuche.
    Ella pensó: "Que maravilloso regalo sería esta cadena de oro para aquel reloj." Entró a preguntar cuánto valía y, ante la respuesta, una angustia la tomó por sorpresa. Era mucho más dinero del que ella había imaginado, mucho más de lo que ella había podido juntar. Hubiera tenido que esperar tres aniversarios más para poder comprárselo. Pero ella no podía esperar tanto.
    Salió del pueblo un poco triste, pensando qué hacer para conseguir el dinero necesario para esto. Entonces pensó en trabajar, pero no sabía cómo; y pensó y pensó, hasta que, al pasar por la única peluquería del pueblo, se encontró con un cartel que decía: "Se compra pelo natural". Y como ella tenía ese pelo moreno, que no se había cortado desde que tenía diez años, no tardó en entrar a preguntar.
    El dinero que le ofrecían alcanzaba para comprar la cadena de oro y todavía sobraba para una caja donde guardar la cadena y el reloj. No dudó. Le dijo a la peluquera:
    - Si dentro de tres días regreso para venderle mi pelo, ¿usted me lo compraría?
    - Seguro - fue la respuesta.
    - Entonces en tres días estaré aquí.
    Regresó a la joyería, dejó reservada la cadena y volvió a su casa. No dijo nada.
    El día del aniversario, ellos dos se abrazaron un poquito más fuerte que de costumbre. Luego, él se fue a trabajar y ella bajó al pueblo.
    Se hizo cortar el pelo bien corto y, después de coger el dinero, se dirigió a la joyería. Compró allí la cadena de oro y la caja de madera. Cuando llegó a su casa, cocinó y esperó que se hiciera de noche, momento en que él solía regresar.
    A diferencia de otras veces, que iluminaba la casa cuando él llegaba, esta vez ella bajó las luces, puso sólo dos velas y se colocó un pañuelo en la cabeza. Porque él también amaba su pelo y ella no quería que él se diera cuenta de que se lo había cortado. Ya habría tiempo después para explicárselo.
    Él llegó. Se abrazaron muy fuerte y se dijeron lo mucho que se querían. Entonces, ella sacó de debajo de la mesa la caja de madera que contenía la cadena de oro para el reloj. Y él fue hasta el ropero y extrajo de allí una caja muy grande que le había traído mientras ella no estaba. La caja contenía dos enormes orquillas que él había comprado... vendiendo el reloj de oro del abuelo.

    (El amor verdadero carece totalmente de egoísmo)

    October 02

    La Vasija Agrietada

    Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba en los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenia la mitad del agua.

    Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

    Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguatero diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir."

    El aguatero apesadumbrado, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino." Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, solo quedaba dentro de si la mitad del agua que debía llevar. El aguatero le dijo entonces "¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el camino de este hermoso jardín. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza."

     

    Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de que las grietas den vida a frutos inesperados.

    September 20

    El Árbol Que No Sabía Quién Era

    Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales. 

    Todo era alegría en el jardín; y todos ellos estaban muy satisfechos y felices. Excepto por un solo árbol, profundamente triste.

    El pobre tenía un problema: no daba frutos.  "No sé quién soy," se lamentaba.  

    - Lo que te falta es concentración,- le decía el manzano,-  si realmente lo intentas, podrás tener deliciosas manzanas. ¿Ves que fácil es? 

    - No lo escuches,- exigía el rosal.- Es más sencillo tener rosas y ¿Ves que bellas son?

    Y desesperado, el árbol intentaba todo lo que le sugerían.  Pero como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

    Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:

    -No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. ES tu enfoque lo que te hace sufrir. 

    "No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas.  Sé tu mismo.  Conócete a ti mismo como eres.  Y para lograr esto, escucha tu voz interior."  Y dicho esto, el búho se fue. 

    "¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...? " Se preguntaba el árbol desesperado.  Y se puso a meditar esos conceptos.

    Finalmente, de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y pudo escuchar su voz interior diciéndole:

    "Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros y belleza al paisaje.  Eso es quién eres.  ¡Sé lo que eres!  Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces todo el jardín fue completamente feliz, cada quien celebrándose a sí mismo. 

    (Se tú e intenta ser feliz, pero ante todo se tú...) 

    Abriendo Puertas Sin Miedo

    En una tierra en guerra había un rey que causaba espanto: A sus prisioneros, no los mataba, los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una puerta inmensa de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.

    En esta sala les hacía formar un círculo y les decía: Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta.......detrás de esa puerta YO LOS ESTARÉ ESPERANDO.........

    Todos elegían ser muertos por los arqueros.

    Al terminar la guerra un soldado que por mucho tiempo había servido al rey, se dirigió al soberano:

    Señor ¿puedo hacerle una pregunta?

    - Dime soldado

    Señor: ¿que había detrás de la puerta? EL REY CONTESTÓ:

    - Vé y mira tú mismo!!

    El soldado abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente y finalmente, sorprendido descubrió que........

    La puerta se abría sobre un camino que conducía a la LIBERTAD!!!!

    El soldado embelesado miró a su rey, quién le dijo:

    Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCIÓN, pero por temor preferían morir a arriesgarse a abrir esa puerta!!

    ¿Cuantas puertas dejamos de abrir por el miedo a arriesgar?

    ¿Cuantas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?

    September 13

    La Familia Y Su Burro

    Había  una  vez  un  matrimonio  con  un  hijo  de  doce  años y un burro.
    Decidieron viajar, trabajar y conocer mundo. Así, se fueron los tres con su burro.

    Al  pasar  por  el  primer pueblo, la gente comentaba: "¡ Mira ese chico mal educado! Él  arriba  del  burro  y  los pobres padres, ya grandes, llevándolo de las riendas!".

    Entonces,  la mujer le dijo a su esposo: "No permitamos que la gente hable mal del niño." El esposo lo bajó y se subió él.

    Al  llegar  al  segundo pueblo, la gente murmuraba: "¡ Mira qué sinvergüenza ese tipo! Deja  que  la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima!".

    Entonces,  tomaron la decisión de subirla a ella al burro mientras padre e hijo tiraban de las riendas.

    Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba: "¡Pobre hombre! Después de trabajar todo  el  día, debe llevar a la mujer sobre el burro! ¿Y el pobre hijo? ¡Qué le espera con esa madre!".

    Se  pusieron de acuerdo y decidieron subir al burro los tres para comenzar nuevamente su peregrinaje.

    Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los pobladores decían: Son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva, van a partirle la columna!"

    Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro.

    Pero  al  pasar  por  el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes: "¡Mira a esos  tres  idiotas:  caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos!"

    Conclusión:

    Siempre te  criticarán, hablarán mal de ti y será difícil que encuentres alguien a quien le conformen  tus actitudes.

    Por lo tanto...¿de verdad importa el que dirán?

    September 07

    Tus Sueños

     Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes:

    - Hacia dónde te diriges?, le preguntó.

    Sin dejar de caminar, la oruga contestó:

    - Tuve un sueño anoche; soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.

    Sorprendido, el saltamontes dijo, mientras su amigo se alejaba:

    - Debes estar loco!, Cómo podrás llegar hasta aquel lugar?

    - Tú eres, una simple oruga!. Una piedra sería para ti una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.

    Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó. Sus diminutos pies no dejaron de moverse.

    La oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.

    Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor aconsejaron a nuestro amigo a desistir de su sueño!

    -No lo lograrás jamás! - le dijeron -, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir.

    Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar:

    - Estaré mejor, fue lo último que dijo, y murió.

    Todos los animales del valle por fueron a mirar sus restos. Ahí estaba el animal mas loco del pueblo.

    Había construido como su tumba un monumento a la insensatez. Ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió "por querer realizar un sueño irrealizable".

    Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una ADVERTENCIA PARA LOS ATREVIDOS. De pronto quedaron atónitos.

    Aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta. Poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo las hermosas alas arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: UNA MARIPOSA.

    No hubo nada que decir, todos sabían lo que haría: se iría volando hasta la gran montaña y realizaría un sueño; el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir.

    "Todos se habían equivocado". Si tienes un sueño, vive por él, intenta alcanzarlo, pon la vida en ello y si te das cuenta que no puedes, quizá necesites hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en tu vida y entonces, con otro aspecto, con otras posibilidades y circunstancias distintas: !!LO LOGRARAS!!!!

    EL ÉXITO EN LA VIDA NO SE MIDE POR LO QUE HAS LOGRADO, SINO POR LOS OBSTACULOS QUE HAS TENIDO QUE ENFRENTAR EN EL CAMINO.

    LUCHA CON TODAS TUS FUERZAS POR LO QUE DESEAS Y ALCANZARAS TUS SUEŃOS. NO IMPORTA LAS VECES QUE LO INTENTES SIGUE HASTA EL FINAL.

    Cambiando El Curso Del Río

    Muchos años atrás, un joven indio y su abuelo pasaban sus días juntos, tal como era la costumbre. El anciano empleaba la mayoría del tiempo enseñando al niño a cazar, pescar y hacer distintas cosas. Todo esto de una manera "ritual". Habiendo vivido muchos años, el abuelo poseía distintos poderes para sanar y educar. Grande era su conocimiento en diversas cuestiones.

    Un día el abuelo le dijo al su nieto: "Nosotros cambiaremos el curso de un poderoso río"

    El niño estaba completamente lleno de asombro, ya que sabía que su abuelo era un gran hombre capaz de realizar grandes cosas, pero cambiar el curso de un poderoso río... ¿Qué mortal podría realizar tal cosa?

    A medida que se aproximaban al río, el corazón del niño palpitaba al imaginar el curso del río siendo modificado. Cuando llegaron al borde del río, el anciano se sumergió en las aguas y tomó una piedra del fondo del tamaño de un melón.

    El niño vio, a través de las cristalinas aguas, como el agujero dejado por la piedra era llenado ahora con arena y agua. En ese momento comprendió que en cierto pequeño modo, su abuelo había cambiado el curso de un poderoso río.

    El anciano guiñó el ojo a su nieto y le dijo: "Este es el modo en que un gran río es cambiado. Una piedra a la vez. Es la tarea de cada hombre que camina cambiar el curso de los ríos. Cada acción que realizas, cada palabra que dices, afectará o cambiará el curso de vida de una persona. No dejes de cambiar el curso de los ríos, mi pequeño".

    El abuelo era un hombre muy sabio...